Wrangler, una manera de ver la moda

Wrangler nació como marca de ropa de trabajo en 1904 en Carolina del Norte, EEUU.  En 1917 adquirió el nombre de Blue Bell y en los años 40 asó a llamarse tal y como la conocemos ahora.

El primer gran triunfo de la marca fue a principios del siglo XX, cuando un grupo de trabajadores ferroviarios quedaron tan impresionados por sus ropas de trabajo que le regalaron una campana y ocupó un lugar de honor en la fábrica.

En 1936, introdujo un tejido muy novedoso que mejoraba el encogimiento de las prendas al lavarse. Ocurría que las ropas de denim y de trabajo encogían al menos dos tallas en el primer lavado. Con esta nueva innovación, crecieron en ventas. Gracias a ello, Blue Bell decidió en 1943 adquirir una empresa llamada Casey Jones Work, propietaria de una pequeña marca llamada Wrangler.

En 1947 decidieron utilizar el nombre de la firma adquirida para una nueva línea de ropa diseñada especialmente para el mercado del rodeo y el western, contratando a un diseñador especializado en este campo.

La marca fue adoptada por estrellas de este espectáculo y se convirtieron embajadores de la marca durante aquella época.

Ya en los 60 la marca se convirtió en un sinónimo de libertad. Mientras tanto, estrellas globales como Mick Jagger, Bob Marley, Debbie Harry, Jackie Stewart, John Lenon y Steve McQueen lucían sus modelos, lo que llevó a la marca a conseguir un estatus icónico. Wrangler no ha olvidado sus raíces y se ha convertido en una marca de culto entre los jóvenes de todo el mundo.

Siete son los elementos que distiguen a un pantalón Wrangler. El bolsillo relojero, que mantiene a salvo las monedas. El invento es obra del sastre Ben Lichtenstein. Las costuras protectoras para cabalgar más cómodamente también fueron una innovación. Otro icono son las siete trabillas que mantienen el pantalón ajustado en la cintura. El parche trasero es símbolo único de calidad desde 1947. El quinto elemento son los remaches planos para reforzar los vaqueros en los puntos clave de tensión.El logo de Wrangler también marca la diferencia: las letras se hacen con una cuerda , como símbolo de la acción que inspira la marca. Por último, la costura W:la seña de identidad, bordada en cada bolsillo trasero, iniciales que responden a las palabras western wear.

Consciente de su historia, Wrangler sigue produciendo prendas duraderas inspiradas en sus primeras prendas de tranajo pero añadiéndole la tecnología del siglo XXI, como los tejidos especiales para mantener el calor en invierno y proporcionar frescor en verano.